LA FORMACIÓN: UN CAMINO DE MADUREZ EN LA VIDA MISIONERA

por | Mar 30, 2024 | noticias, noticias principales | 0 Comentarios

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Hola, mi nombre es Martial Noumsi, soy misionero de Camerún y actualmente me encuentro en la comunidad de Malabo, Guinea Ecuatorial, como parte del equipo formativo que acompaña a los misioneros en la etapa inicial del curso de formación.

Hace aproximadamente un año, después de seis años, finalicé mis estudios filosófico-teológicos en nuestro Instituto Teológico Verbum Dei «San Pablo Apóstol».

Después de haber vivido esta etapa formativa en Loeches, lo que yo puedo decir es que se pretende dar una formación integral y específica desde nuestro carisma, que nos prepare para la vivencia y desarrollo de nuestra misión. De modo que el misionero, la misionera y el matrimonio misionero que salga de Loeches después de esa etapa de formación inicial puede desenvolverse en cualquier ámbito de la misión.

Si tuviera que resumir en una palabra la formación que he recibido estando en el Centro Misionero Verbum Dei de Loeches sería «madurez». Se nos forma para poder adquirir una mayor madurez humana desde las diferentes dimensiones de la persona: dimensión afectiva, dimensión intelectual y dimensión espiritual. Por eso, yo creo que estar en Loeches me ha llevado a vivir un proceso de madurez en mi vocación misionera y que me ha preparado para poder ahora situarme y enfrentar la realidad en la que me encuentro y que a veces me parece bastante compleja.

La realidad eclesial y social aquí es muy demandante, hay mucho trabajo por hacer, así que la misión no sólo se limita a ser formadores de los misioneros del curso de formación, sino que también, en la medida de lo posible, respondemos a otras realidades y campos de misión. Por eso nos dedicamos también a llevar procesos de acompañamiento con personas que lo solicitan, a dar retiros, a la celebración de los sacramentos y otras actividades. Además, la realidad familiar aquí es desafiante, hay mucha desintegración en las familias y eso nos lleva a comprometernos también en el acompañamiento de jóvenes y niños. Por eso, estoy convencido de que la formación que he recibido me ha dado muchas herramientas para poder formar y acompañar a las personas en su crecimiento humano, de fe, familiar y social, enseñarles a discernir lo que les conviene, y todo esto para que puedan llevar una vida saludable en todos los aspectos.

También estoy preparando parejas que van a recibir sacramento del matrimonio, y me doy cuenta de que todo lo que recibí en las clases en Loeches es lo que ahora les estoy dando, desde la formación bíblica, teológica, de Magisterio de la Iglesia.

Puedo decir que he recibido una formación que me ha ayudado a tener una visión más amplia de la realidad. Al haber recibido una formación integral me está ayudando a entender y vislumbrar cómo ofrecer esa misma formación a los misioneros del curso de formación. Tengo herramientas para poder observar y evaluar su crecimiento según los objetivos propios de la formación misionera, y que estos objetivos estén ordenados a las etapas siguientes.

Otro aspecto importante que aprendí en Loeches tiene que ver con la formación práctica que recibimos a nivel de infraestructura y administración. Al ser una estructura tan grande aprendemos a trabajar de diferentes maneras, a tener una mejor organización del tiempo, de las fuerzas y los recursos con los que contamos. Nos lleva a ser creativos para buscar los recursos económicos y a hacer frente a las dificultades y desafíos de cada día, todo eso nos forma y hace madurar en todos los niveles.

Por eso estoy muy agradecido por haber tenido la oportunidad de pasar esta etapa formativa en Loeches y agradezco a todos los que creéis y colaboráis con nuestra formación misionera.

 

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